Fomentar el amor a la lectura es plantar una semilla que producirá muchas satisfacciones a padres e hijos. El niño que ama los libros tiene abierta la puerta de una vida escolar positiva y de una vida personal más rica. Es tarea importante para los padres transmitir a los hijos el placer que ellos encontraron en los libros, pero sin que se "note" demasiado. Si la lectura aparece como una imposición, puede producirse el efecto contrario al deseado, el rechazo a los libros. Es interesante tener en cuenta que existen diversas fases lectoras por las que pasan los niños relacionadas con su desarrollo y sus gustos: “Durante los dos primeros años de su vida, etapa no lectora, lo importante será el contexto en el que se presenten los libros. El niño explora a través de los sentidos, por lo que se recomienda libros de plástico, con color, sonidos...; de tela, muy manejables; y, sobre todo, contarles cuentos en los que haya canciones, nanas,... Se le denomina "edad sor...