UN CUENTACUENTOS HECHO DE PLASTILINA Y MUCHA IMAGINACIÓN



El viernes pasado, la sección de Carcelén vivió un cuentacuentos muy especial. No era un cuento cualquiera, ni una narración al uso: era una historia construida con las manos, con mucha creatividad y haciendo un gran trabajo en equipo.

El alumnado de Primaria había preparado con plastilina toda la escenografía del cuento La Pequeña Oruga Glotona (The very hungry Caterpillar): personajes, escenarios, detalles… un mundo entero modelado con paciencia y color.





Después de muchos ensayos, llegó el momento esperado.

El alumnado de Infantil entregó su ticket en la puerta y tomó asiento, preparado para escuchar la historia. 


Los dos alumnos de 6º se convirtieron en narradores (¡en inglés!), mientras los niños y niñas de 1º, 2º y 3º daban vida al cuento moviendo las figuritas que ellos mismos habían creado.

La función fue tan bonita que a las profes se les olvidó hacer fotos del momento. Entre risas y sorpresas, nadie se acordó de la cámara… y eso siempre es buena señal. Aun así, aquí os dejamos una muestra de los elementos tan especiales que ayudaron a contar la historia a sus compañeros y compañeras de Infantil.



Un cuentacuentos hecho a mano, contado con cariño y vivido con ilusión. De esos que se quedan en la memoria.

Muchas gracias, profe Rosa, por organizar y compartir esta actividad tan chula.



Porque cuando los mayores preparan algo para los pequeños ocurren cosas maravillosas:

- los alumnos/as mayores ganan confianza, practican expresión oral y descubren que pueden enseñar.

- los alumnos/as pequeños/as aprenden con más atención, porque ver a sus compañeros/as mayores en acción siempre despierta admiración.

- Se fortalecen los lazos entre grupos, se crea un clima de colaboración y todos sienten que forman parte de algo común.

Compartir historias no solo entretiene: educa, une y hace crecer a todos y todas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

VISITA AL AYUNTAMIENTO DE ALATOZ

ÁRBOL DE LA VIDA - ÁRBOL DE LAS EMOCIONES