UN CUENTACUENTOS HECHO DE PLASTILINA Y MUCHA IMAGINACIÓN
El alumnado de Primaria había preparado con plastilina toda la escenografía del cuento La Pequeña Oruga Glotona (The very hungry Caterpillar): personajes, escenarios, detalles… un mundo entero modelado con paciencia y color.
Después de muchos ensayos, llegó el momento esperado.
El alumnado de Infantil entregó su ticket en la puerta y tomó asiento, preparado para escuchar la historia.
La función fue tan bonita que a las profes se les olvidó hacer fotos del momento. Entre risas y sorpresas, nadie se acordó de la cámara… y eso siempre es buena señal. Aun así, aquí os dejamos una muestra de los elementos tan especiales que ayudaron a contar la historia a sus compañeros y compañeras de Infantil.
Un cuentacuentos hecho a mano, contado con cariño y vivido con ilusión. De esos que se quedan en la memoria.
Muchas gracias, profe Rosa, por organizar y compartir esta actividad tan chula.
- los alumnos/as mayores ganan confianza, practican expresión oral y descubren que pueden enseñar.
- los alumnos/as pequeños/as aprenden con más atención, porque ver a sus compañeros/as mayores en acción siempre despierta admiración.
- Se fortalecen los lazos entre grupos, se crea un clima de colaboración y todos sienten que forman parte de algo común.
Compartir historias no solo entretiene: educa, une y hace crecer a todos y todas.




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